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Té de hoja suelta y otros formatos

En el proceso de recolección y procesado del té se generan desperdicios en forma de hojas rotas, ramitas, pequeños trocitos y polvo de té. Aunque estos residuos siguen siendo té, la infusión que producen es de peor calidad y de un sabor amargo y astringente y por ello tienen un precio muy bajo en el mercado mayorista. La mayoría de tés que se pueden encontrar en bolsitas están hechos a base de esas partículas, lo que automáticamente los descalifica como tés de gran calidad.

Té negro de grado CTC (Cut, Tear, Curl)
Foto: Té negro assamica CTC.

Las bolsitas tienen como indudable ventaja la comodidad. Calientas agua, añades la bolsita y en muy poco tiempo, gracias a que las hojas trituradas infusionan muy deprisa tienes una taza de té. Sin embargo el sabor casi nunca es nada especial. Las hojas trituradas liberan rápidamente tonos ásperos y amargos, que a menudo necesitan enmascararse añadiendo azúcar y leche, o una rodaja de limón, con lo que del sabor del té ya queda poca cosa.

Con respecto al precio, inicialmente puede parecer que el té de hoja suelta es más caro, pero si comparamos los gramos que incluye cada bolsita y su precio veremos que no es así. Además, un té de calidad permite hacer múltiples infusiones con la misma hoja, lo que lo hace más rentable aún. Por supuesto algunos tés, como ocurre con el vino, tienen un precio altísimo debido a su rareza y la alta demanda interna de los países productores. Pero en honor a la verdad, dichos tés raramente alcanzan nuestro continente.

Té verde Mao Jiang de Xinyang
Foto: Algunos tipos de té verde chino.

Para producir una infusión de calidad y que la hoja pueda expresar toda la complejidad de sabores y aromas, es necesario que éstas tengan espacio para expandirse, y moverse libremente en el agua durante la infusión. La bolsita impide esa expansión y movimiento resultando en una infusión pobre. Las bolsas en forma de pirámide, aunque permiten algo más de espacio que las tradicionales, pecan del mismo problema: suelen contener té de baja calidad. Además con frecuencia la rejilla es de plástico, lo cual no es muy deseable.

Los infusores metálicos en forma de bola o pinza son algo mejores, aunque si no son muy grandes impiden que las hojas de té se expandan correctamente y que el agua circule alrededor, liberando todo su potencial. Mucho mejores son los infusores metálicos en forma de cesta que se introducen directamente en la taza o la tetera.

La mejor forma de preparar el té es, sin lugar a dudas, utilizar un té de hoja suelta e infusionarlo en un bol o tetera, filtrándolo después con un colador.

Mi consejo: prescinde de las bolsitas y apuesta por la hoja suelta. No todo el té de hoja suelta es té de calidad, pero los mejores tés del mundo, no se envasan en bolsitas.

Las hojas del té necesitan expandirse.
Foto: Hojas de té oolong desplegadas tras la infusión.